JORDANIA, UN VIAJE A LA HISTORIA

Hoy quiero hablar de Jordania, un país por el que siento un amor muy especial y os cuento porqué, además de ser un país maravilloso (porque es espectacular!), mi otra mitad, mi compañero de vida, es de Jordania,  nacido en Amman.  Además de ser una persona maravillosa (que os voy a decir yo jejeje), durante todo este tiempo que he podido compartir junto a él y su familia, a los que adoro, y con los que espero seguir compartiendo muchísimos momentos más, me han enseñado la belleza de este país, de su gente, de su cultura y como no, de su gastronomía, que me pirra!!,  y he decir que me siento súper afortunada! Conocer diferentes culturas, convivir con ellas, y quedarte con lo mejor de cada una, te hace ser una persona completa y de mente abierta, y eso es muy bonito!! Gracias cariño por haberte cruzado en mi camino.

 

Dejando la parte sentimental a un lado (que ya me estoy poniendo muy ñoña!), para mi Jordania es un viaje fascinante, es de esos países que pisas y te tele transportan a siglos y siglos pasados, donde la historia vuelve a cobrar vida y los pelos se te ponen de punta, un viaje, que sin duda, hay que hacer por lo menos una vez en la vida! UN VIAJE A LA HISTORIA.

Empezando por su capital, Amman, también llamada la ciudad blanca, por la gran cantidad de pequeñas casas de piedra que alberga, es una ciudad llena de contrastes, donde la modernidad es construida sobre la arena del tiempo, lo actual se fusiona con lo antiguo  y nos ofrece miles de lugares modernos e históricos por descubrir.

 

Cerca de Amman, se encuentra la ciudad antigua de Jerash, es una de las ciudades romanas mejor conservadas fuera de Roma, es por ello, que es uno de los principales destinos turísticos  después de Petra, súper recomendable! 😉

Otra lugar que hay que visitar es Madaba, la ciudad de los mosaicos de la época bizantina. En la iglesia ortodoxa griega de San Jorge, se encuentra el mosaico más importante que representa  el plano cartográfico más antiguo jamás encontrado de Tierra Santa, formado por más de 2.000.000 de piezas! Aunque el paso del tiempo haya hecho mella en él, todo lo que representa sin duda es motivo de visita. A pocos minutos de la ciudad de Madaba, nos encontramos con Monte Nebo, uno de los lugares santos más venerados de Jordania y el sitio donde fue enterrado Moisés. Los primeros cristianos construyeron allí una pequeña iglesia bizantina, que con el tiempo se ha ido ampliando hasta formar un gran complejo.


Entre tantas visitas, que tal mimarse un poquito? Y donde mejor que en el SPA más grande del mundo, el Mar Muerto! Embadurnarse de sus barros, tirarse al agua y flotar como un corcho (literal), es alucinante!!

 

Ya relajadísimos, la próxima visita es a la increíble ciudad de Petra, el tesoro más preciado de Jordania y su atracción turística más importante. La entrada a la ciudad se realiza a través del Siq, un estrecho cañón, de un kilómetro de longitud, rodeado por acantilados que se elevan hasta los 80 metros de altura. El simple hecho de caminar a través del Siq es una experiencia inolvidable. Los colores y las formaciones de las rocas son deslumbrantes. Al final del Siq te encuentras con esa inmensa  fachada (llamada Al-Khazneh ), de 30 m de ancho y 43 m de alto, excavada en la cara rocosa de rosa pálido que eclipsa todo a su alrededor, IMPRESIONANTE! Con razón es considerada una de las 7 maravillas del mundo, solo verla enamora!

Entre Petra y Aqaba, se encuentra el desierto de Wadi Rum,  que esconde paisajes increíbles como ‘El valle de la luna’, con profundos cañones, depósitos de agua y dibujos en las rocas, algunos de ellas tienen más de 4.000 años. Cada minuto del día es diferente en este desierto, pero hay dos momentos especialmente mágicos: el amanecer y el atardecer, las montañas van cambiando de color según la intensidad del sol y depende del punto desde el que se observen parece que éstas emerjan verticalmente desde el suelo. Pasar una noche en el desierto es algo único y especial, hay muchos campamentos adaptados donde hospedarse y así poder vivir estos momentos mágicos!

Aqaba, una ciudad encantadora, es como un microcosmos de todas las maravillas que tiene Jordania, historias increíbles con enclaves alucinantes. Quizás el más importante, es el Mar Rojo, famoso por sus arrecifes de coral y por su fauna marina única,   lugar fascinante para practicar el buceo o el snorkle, o simplemente relajarse bajo el sol en sus preciosas playas.

Espero que te haya gustado el post! Te re-animo a que conozcas Jordania, te encantará! Verdad de la buena! 🙂

Un saludo!!

Sonia

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